Después de más de 15 años, hemos descubierto algo.
La gente llega a Bourbon St con muy buenas intenciones.
Y las abandona en menos de una hora.
“Solo voy por una cerveza.”
La mentira favorita de Barranquilla.
“No tengo hambre.”
Hasta que llega una hamburguesa a la mesa y desaparece toda fuerza de voluntad.
“Hoy sí me voy temprano.”
Sí, claro.
Y la banda tampoco iba a tocar esa canción que te sabes completa.
“No me la sé.”
Tres coros después ya estás cantando con más sentimiento que el cantante.
“Voy un rato y me regreso.”
Esa frase ha causado más amaneceres que el café.
Y la clásica:
“No voy a tomar mucho.”
Todos sabemos cómo termina esa historia.
Así funcionan las cosas en Bourbon St.
Uno llega con planes.
Y se va con anécdotas.
Donde las mejores historias empiezan con una frase que nadie cumple.
